Ya no soy más Penélope. Ya no espero en la creída y supuesta Itaca. Itaca no es esperar estoicamente mientras se mata el tiempo tejiendo y deshaciendo un tapiz. Eso es el limbo. Ahora YO emprendo mi viaje, hacia Itaca y llevándola a la vez dentro de mí, hasta que un día llegue a ella, hasta que un día la descubra. Ya no soy más Penélope, ni quiero. Ahora soy Odisea.

Saludos desde las alturas de mi viaje.